Construimos claridad a partir de los números que ya tiene
Abaquia es un equipo de educadores con sede en Manizales. Diseñamos programas para que los números del día a día dejen de ser una carga y se conviertan en información útil.
Volver al inicioCómo empezamos
Abaquia nació de una pregunta sencilla: ¿por qué tantos adultos bien formados sienten que los números de sus propios documentos les resultan opacos? No es falta de inteligencia. Es falta de un punto de entrada concreto.
El equipo fundador trabaja en Manizales desde 2019. Los primeros talleres se dieron en bibliotecas del barrio y en sedes de juntas de acción comunal. Desde ahí aprendimos que la gente aprende mejor cuando el ejercicio parte de un recibo real, una tabla de servicios propia o un resumen de movimientos que ya conoce.
Con ese aprendizaje construimos los tres programas actuales: uno para quien quiere entender los porcentajes de su día a día, otro para quien quiere llevar un registro del año completo, y un tercero para las instituciones que quieren formar a otras personas con los mismos principios.
Lo que guía nuestro trabajo
Transparencia del método
Cada sesión explica por qué se hace lo que se hace. No hay pasos que se den por sentados ni términos que se usen sin explicación previa.
Materiales que perduran
Lo que se entrega en cada curso está pensado para que funcione después del curso. No hay dependencia de plataformas ni de acceso continuo a Internet.
Alcance informativo
Todo el contenido es educación general. No damos asesoría regulada, no prometemos resultados económicos y somos claros sobre ese límite desde el primer día.
Escala humana
Trabajamos con grupos pequeños porque el aprendizaje con números personales requiere espacio para la pregunta individual, no audiencias.
Las personas detrás de los programas
Laura Cifuentes
Directora de programas
Diseñó la estructura pedagógica de los tres cursos. Lleva más de ocho años facilitando talleres de aritmética aplicada con comunidades urbanas en el Eje Cafetero.
Julián Ospina
Coordinador de contenidos
Elabora los cuadernos, las guías escritas y las plantillas de cada programa. Su trabajo asegura que los materiales sean usables de forma independiente al terminar el curso.
Mariana Londoño
Facilitadora y gestión de grupos
Atiende a los participantes desde la consulta inicial hasta el cierre del programa. Coordina los calendarios de grupo y el seguimiento de quienes necesitan la sesión de consolidación.
Criterios que aplicamos en cada programa
Antes de abrir un grupo, revisamos que el contenido, los materiales y la dinámica cumplan los siguientes criterios.
Revisión de contenidos
Cada módulo es revisado por al menos dos personas del equipo antes de impartirse. Los ejercicios se prueban con un grupo piloto antes de incorporarse al programa definitivo.
Privacidad de los participantes
Los datos de contacto de quienes se inscriben se usan únicamente para la gestión del grupo. No se comparten con terceros. Los ejercicios con datos personales se hacen de forma individual y no se exponen al grupo.
Rigor informativo
Todo el material didáctico cita fuentes públicas y verificables. Cuando existe más de una interpretación posible de un concepto, se presentan las distintas lecturas sin imponer una sola.
Tamaño de grupo controlado
Los grupos no superan el máximo indicado en cada programa. Cuando la demanda es alta, abrimos un grupo adicional en lugar de ampliar el existente.
Materiales actualizados
Los cuadernos, plantillas y guías se revisan al menos una vez por año para incorporar ejemplos con datos recientes y reflejar cambios en documentos cotidianos habituales en Colombia.
Retroalimentación de cierre
Al terminar cada grupo se recoge una evaluación escrita anónima. Los resultados se analizan antes de iniciar el siguiente grupo y se incorporan al diseño del programa cuando corresponde.
Educación financiera cotidiana en el Eje Cafetero
Manizales es una ciudad con una tradición universitaria fuerte y una economía diversificada entre el comercio, los servicios y el trabajo independiente. Aun así, encontramos que muchas personas con trayectoria laboral consolidada enfrentan dificultades concretas cuando tienen que leer un recibo de servicios públicos con ajustes por inflación, calcular la diferencia entre dos presupuestos o construir un registro mensual que tenga sentido al final del año.
Esa brecha no se cierra con conceptos abstractos. Se cierra con práctica sobre documentos reales. Por eso los tres programas de Abaquia parten siempre de un ejemplo tangible: un porcentaje en un extracto, una categoría en un movimiento bancario, una tabla con cuatro columnas que hay que saber leer de izquierda a derecha sin perder el hilo.
El nombre Abaquia proviene de una voz regional que evoca el tejido y la construcción paciente de algo duradero. Es la imagen que mejor describe lo que hacemos: cada sesión es un hilo que, sumado a los demás, forma un tejido de comprensión que la persona puede usar sola, sin necesidad de volver a pedirle a alguien que le explique.
¿Quiere saber más sobre los programas?
Escríbanos y le explicamos el contenido, el calendario y lo que se lleva al terminar cada curso.
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